La ruda es nativa del área mediterránea, incluyendo países como Italia, Grecia y Turquía. Con el tiempo, su uso se ha extendido a otras regiones, especialmente en América Latina, donde se ha incorporado en prácticas tradicionales.
Muy valorada por sus propiedades medicinales, que incluyen efectos antimicrobianos, antiinflamatorios y antiespasmódicos. Se ha utilizado para aliviar dolores musculares, problemas digestivos y como remedio para el estrés. Además, en algunas culturas, se le atribuyen propiedades protectoras contra el mal de ojo y energías negativas.
Es importante destacar que, aunque la ruda tiene usos tradicionales, también puede ser tóxica si se consume en exceso. La ingesta de grandes cantidades puede causar efectos adversos como vómitos, daño renal o problemas en el sistema nervioso. Por ello, siempre se recomienda consultar a un profesional de la salud antes de usarla con fines medicinales.