Su origen alimentario se remonta a unos 6.000 años, probablemente en el sudeste asiático.
La yema constituye la tercera parte del peso total del huevo contiene vitamina A, tiamina y hierro. Su color depende de la alimentación de la gallina. Si contiene maíz o alfalta será más amarilla.
En la clara, que supone las dos terceras partes del peso total del huevo, encontramos agua en un 90 % y proteína, con trazas de minerales, materiales grasos, vitaminas y glucosa.
Comer huevos a diario no es un factor de riesgo para la aparición de enfermedades cardiovasculares. Esta es una de las creencias más extendidas contra el consumo de huevos, que ha alejado a las personas de una versátil fuente de nutrientes, entre ellas la alta calidad de su proteína.
En nuestra tienda siempre vamos a apostar por la compra de huevos ecológicos o camperos, y por supuesto de proximidad.
