Tiene su origen en América, específicamente en regiones de México y América Central, donde ha sido cultivado durante miles de años. Con el tiempo, su cultivo se expandió a otras partes del mundo, incluyendo Europa, Estados Unidos y Asia, convirtiéndose en un alimento básico en muchas culturas culinarias.
Es una legumbre muy nutritiva, destacándose por su alto contenido en proteínas proteínas vegetales, esenciales para la reparación y crecimiento celular . n- Fibra dietética: Rico en fibra soluble e insoluble, que ayuda a mejorar la digestión y a mantener la salud intestinal.
N- Vitaminas y minerales: Contiene folato, hierro, magnesio, potasio y zinc, que contribuyen a diversas funciones corporales, como la formación de glóbulos rojos y la regulación de la presión arterial.
La fibra y los compuestos bioactivos en la alubia blanca ayudan a regular los niveles de azúcar en sangre, siendo beneficiosos para personas con diabetes tipo 2.
Contiene compuestos fenólicos que ayudan a reducir el estrés oxidativos.
Es recomendable remojar y cocinar bien los frijoles blancos para eliminar compuestos antinutricionales como la lectina.